Innovación Educativa

El secreto está en el profesor

Robert Pike es un famoso educador que ha dedicado gran parte de su tiempo a analizar el impacto de la creatividad en el entorno académico. Pike afirma que el aprendizaje es directamente proporcional a la cantidad de diversión que se tiene. Esto nos lleva a concluir que si un estudiante se divierte, a la vez que se instruye, aprenderá de una forma más efectiva.

¿Qué significa divertirse en un entorno de aprendizaje? ¿Es reír a pierna suelta todo el rato? ¿Es frivolizar? ¿Es no tomarse las cosas en serio? ¿Es dejar que cada uno haga lo que le apetezca a cada momento? La respuesta es “no”, ya que eso sería un tanto desastroso y las energías se dispersarían. Se trata de crear un ambiente relajado, agradable, positivo y de confianza donde no haya lugar para el aburrimiento y el desinterés. Un lugar donde la apatía, la dejadez y la pereza no estén invitadas. Para poder lograrlo tenemos varios elementos a nuestro alcance. El humor es uno de los ingredientes de la diversión, como también lo son los juegos, los cuentos, las escenificaciones, los debates, el trabajo creativo y manual o el intercambio de papeles.

El profesor debe trabajar para que el alumno sea parte de su experiencia de aprendizaje, involucrándole en el proceso como parte activa. Debemos huir, pues, de los planteamientos pasivos de épocas pasadas, ya que la sociedad nos demanda acción y que aprovechemos el conocimiento colectivo. Para ello, por ejemplo, podemos invitar a nuestros alumnos a que sean profesores por un día y les descubran al resto de la clase un tema a su manera. Este ejercicio es muy útil porque nadie sabe cuánto sabe hasta que no le toca exponerlo. Además, al no ofrecer directrices rígidas le damos alas a la creatividad y a la imaginación y les dejamos que elijan la forma más apropiada de mostrar un tema. Pide a tus alumnos que descubran los países de Europa y haz grupos para que cada uno elija un país y lo presente al resto de la clase. Prepárate a disfrutar de la experiencia. Te vas a sorprender, te lo aseguro. Con este ejercicio estarás fomentando también la capacidad comunicativa de los estudiantes y harás que todos, sin excepción, se sientan escuchados y valorados. Como recomendación te diré que este ejercicio no va de notas, es decir, deja a un lado las puntuaciones y relaja a la clase diciendo que todas las exposiciones son válidas de entrada y que cada uno debe trabajar desde su propia singularidad. Por tanto, en este ejercicio no se trata de agradar al profesor sino de que se agraden a sí mismos, se valoren y se conozcan un poco más.

 

El secreto de la experiencia del aprendizaje está en el profesor, ya que él es el catalizador del cambio en los alumnos. Las actitudes del profesorado son básicas. Si ese profesor es capaz de mover al alumno y le sabe impresionar a cada momento con amabilidad, cortesía, flexibilidad, constancia, diversión, seriedad y profesionalidad guiará a sus estudiantes con firmeza hacia el objetivo. El profesor es una figura clave en el desarrollo de la vida humana. Creamos más ellos y, si eres profesor, cree más en ti. Nadie te puede otorgar el valor que tú no te das a ti mismo.

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