Empresa

Del amo al líder

Cyril Levicki, profesor en London Business School y autor de varios libros de éxito, señala que la diferencia esencial entre un gran líder y un amo peligroso es el ingrediente vital del carácter moral.

Entre ambas tipologías se imponen dos estilos de dirección opuestos y, por tanto, dos visiones. Siguiendo la terminología Levicki, el amo peligroso impone un sistema autoritario, en el que decide en solitario, sin consultar, matando la participación, sin más información y pulso de la situación que la que él maneja desde su particular ángulo de visión.

La manera en la que el amo peligroso concibe al equipo está basada en un modelo clasista y su poder está legitimado por la situación privilegiada que ostenta con respecto a los demás. Las relaciones que establece están condicionadas por su clara superioridad, lo que conlleva la subordinación sumisa del resto.

El líder, en cambio, genera un entorno cooperativo, interactivo y de intercambio, en el que el consenso se hace realidad. Fomenta la comunicación y derriba las barreras tradicionales tras las que se oculta el que tiene miedo de parecer demasiado accesible a los demás y perder, de este modo, su autoridad.

El líder es consciente de que cualquier organización es una pirámide y que en cada nivel existe un conocimiento del entorno distinto y complementario con los demás. Sólo mediante el intercambio de información y la comparación de situaciones se llega a tener un conocimiento preciso de la realidad.

El líder concibe al equipo como un sistema cooperativo en el que cada uno representa un eslabón clave para conformar la cadena organizativa. El líder acompaña, coordina y se apoya en los demás para la toma de decisiones.

El primer escenario, el del amo peligroso, configura un marco en el que existe una cabeza pensante y una masa que ejecuta una tarea, sin mayor interés que el de cumplir con unos mínimos.

El segundo, el del líder, es un entorno proclive al rendimiento en el que hay una influencia positiva en el estado psicológico de los miembros del equipo, ya que se sienten parte de algo trascendente, de un proyecto de valor en el que todos participan.

Diferencias entre amo peligroso y el gran líder:

Estilos de dirección Amo peligroso Líder
Es Autoritario y dictatorial. Cooperativo, abierto y democrático.
Está Aislado y solo. Arropado.
Intereses Individuales. Colectivos.
Cree En la superioridad y en la jerarquía. En el servicio y en la complementariedad.
Genera Miedo y frustración. Ilusión y compromiso.

 

 

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Inteligencia Emocional

Sueños móviles

Nuestras vidas están hechas de puntos que se entrelazan y se unen a lo largo del tiempo. No puedes conectar los puntos hacia delante, sólo los puedes conectar hacia atrás. Hay que confiar en que estos nodos se unirán en el futuro alguna vez, aunque ahora nos parezcan inconexos y sin sentido.

Confiar en que los puntos se unirán en la vida es algo que nos dota de seguridad. Sólo cuando miramos atrás comprendemos la magia que nos rodea y nos estimula para seguir adelante.

¿Tú sueñas? Los humanos vemos los objetos al derecho, algo curioso si tenemos en cuenta que las imágenes de las cosas se proyectan invertidas en la retina. En la odisea del hombre para entender la luz y la visión, el psicólogo George Stratton realizó una serie de experimentos con unas gafas de prismas capaces de invertir las imágenes que se proyectaban en la retina. El resultado de la visión es el contrario, es decir, con estas gafas conseguimos que las imágenes se proyecten en la retina al derecho, con lo que nuestra visión es que el mundo se nos vuelve al revés y lo vemos todo boca abajo.

Con este experimento sabemos que nuestro mundo perceptivo no es inamovible, ¿por qué deberían serlo entonces nuestras creencias y formas de interactuar con el mundo? Piénsalo. Quizá estos consejos te ayuden:

  • Probar cosas distintas ayuda a que el círculo no se cierre siempre de la misma manera, porque si siempre hacemos las mismas cosas y de la misma forma, obtendremos siempre los mismos resultados.
  • Aprovechemos todas las oportunidades, porque en alguna de ellas habrá una buena idea.
  • Ante un fracaso hay que pensar en todo lo que aún nos queda por ganar.
  • La queja hacia el entorno es nociva y paralizante. Otros en circunstancias parecidas lograron ganar.
  • Es duro perder, pero lo es más no haberlo intentado.
  • Si pensamos en grande los hechos y las posibilidades crecerán, pero si pensamos en pequeño nos quedaremos atrás.
  • A veces fracasamos y claudicamos, sin darnos cuenta de lo cerca que estaba el éxito.
  • Tenemos demasiado miedo a la competencia y ningún pavor ante nuestra propia incompetencia.
  • Pasamos demasiado tiempo mirando hacia atrás, lo que nos impide ir hacia delante.
  • El poder de la imaginación para inspirarnos en el empeño de lograr lo inimaginable es tremendo.
  • Gana el que cree que puede hacerlo y decide que ahora es el mejor momento.
  • La receta del éxito está al alcance de cualquiera porque no está escondida en un lugar inaccesible, sino que se halla en la perseverancia y en el trabajo.
  • Una mente llena de dudas no se puede concentrar en el éxito.

 

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